educación

Actividades de Pascua para Toddler

La semana anterior celebramos la pascua y aun cuando seguimos confinados en casa, buscamos algunas actividades principalmente sensoriales para vivir experiencias usando como pretexto la fecha.

Estas actividades son ideales para niños de 18-24 meses pero supongo que con sus adaptaciones, niños menores (desde 6 meses) o mayores (alrededor de cuatro años) podrían también sacarle provecho. Aun cuando ya ha pasado la pascua, me decidí por compartir lo que nosotras hemos hecho por que sé que en el panorama actual nos vienen muy bien algunas ideas extras para entretener a los niños.

1. Pasar huevos de plástico de un recipiente con agua a otro

Yo he ido coleccionando huevos de plástico año con año, casi en cualquier supermercado puedes encontrar en las fechas de pascua y después de la fecha generalmente tienen algún descuento. En amazon podemos encontrar este paquete de Huevos de pascua.

Esta actividad es realmente muy sencilla pero la mantuvo entretenida por 30 minutos (y si tienes niños menores de dos años sabes que eso ya es mucho decir), simplemente puse dos cajas de plástico con un poco de agua y separe huevos de dos colores, después le dí cucharas y cucharones para que con libertad jugará a transferir los huevos de una caja a otra. Después de 30 minutos de juego le puse al agua un poco de jabón de manos y ahora era pasar los huevos de una caja con espuma a otra, esto hizo que la actividad durará otros 20 minutos más.

Manejamos dos colores únicamente: azul y amarillo

2. Huevos atrapados en gelatina

Una noche antes preparé un sobre de gelatina en una de las cajas de plástico y agregue algunos huevos de plástico. Para que no todos los huevos quedarán flotando le puse un poco de gelatina aún líquida dentro de algunos huevos. Cuando la gelatina cuajo al día siguiente le permití explorar con libertad: tocó, transfirió a otro recipiente, aplastó con sus manos la gelatina y para ella la cereza del pastel fue descubrir gelatina escondida dentro de algunos huevos.

Como no le he ofrecido gelatina para comer, en esta ocasión no probó la gelatina y la vio como un material sensorial para manipular. Si la actividad se realiza con niños que han probado la gelatina seguramente algo terminarán comiendo (y es perfectamente válido).

La sensación pegajosa de la gelatina fue muy estimulante

3. Preparar galletas usando cortadores de pascua

La receta que utilizamos fue la de amaranto y moras que ya he publicado en el blog, pero cambié la harina de amaranto por avena pulverizada. Primero medí los materiales y los coloque en tazas medidoras, ella fue uno a uno integrando los ingredientes y cuando la masa quedó totalmente integrada, le ayude a extenderla con el rodillo para que ella después cortara cada una de las galletas.

4. Búsqueda de huevos de pascua

Obviamente no podía faltar la búsqueda de huevos. Como no habíamos podido salir a buscar juguetitos, utilizamos algunas cosas que ya teníamos en casa como sellitos, muñequitos y stickers. Algunos objetos ella no los había visto nunca y con otros ya había jugado, pero en el momento todo fue una novedad.

Esa semana la excusa de las actividades fue la pascua, pero bien se pueden cambiar los huevitos por muñequitos de plástico, tapas de botellas o cualquier material que tengamos en casa y los resultados serían los mismos: diversión asegurada por bastante tiempo.

Ser mamá

Viajando en avión con bebés y niños pequeños

Cuando la princesa tenía 3 meses hicimos nuestro primer vuelo (¡¡nosotras dos solas!! porque siempre he sido muy atrevida para estas cosas) en esa ocasión escribí nuestra experiencia y la pueden leer aquí.

Después de ese primer vuelo, hemos tenido algunos otros y nos hemos hecho casi unas expertas en viajes (y digo casi, porque si algo he aprendido en este tiempo es que los niños son impredecibles). En la entrada de hoy quiero enumerar algunos Tips para viajar con bebés o Toddlers:

1. Olviden la regla de 100 ml

La comida de bebés queda exenta de la regla de no llevar líquidos mayores a 100 ml en el equipaje de mano y eso significa que podemos llevar agua, papillas y otros snacks para que nuestro peque coma durante el vuelo y hacer más placentero el viaje para todos.

2. Snacks y más Snacks

Lleva más snacks de los que podría requerir. Yo suelo llevar pancakes de plátano, huevo, avena y alguna otra verdura (zanahoria, betabel, espinacas, etc). Además de galletitas caseras, puff comerciales como los de Happy Baby o papillas en bolsita , existe más de una opción saludable y confiable en el mercado, sólo nos toca leer etiquetas.

3. Prepara actividades entretenidas

Piensa que no sólo tendrán que esperar en las horas de vuelo, también podría aburrirse en la sala de espera o comiendo en restaurantes. Procura al menos tener un juguete nuevo (no tiene que ser costoso, el efecto novedad será nuestro aliado en el momento que más lo necesitemos). Te muestro lo que contenían las bolsitas de actividades que preparé la última vez para la princesa:

4. Vigilar los horarios

En medida que sea posible intenta que sus horarios de sueño coincidan con el vuelo, los sonidos del avión son un ruido blanco natural que en la mayoría de los casos termina por dormir al bebé y más cuando precisamente coincide con sus horarios de sueño; trata de sacar provecho a eso. En un día de moverse entre aeropuertos y vuelos, procura que cumplan con sus siestas o por lo menos momentos tranquilos de descanso.

5. Anticípale que pasará

Explícale que viajarán y que tendrán que estar en un avión, muéstrale imágenes de aviones y cuando pase un avión en el cielo señálenlo. Incluso con niños muy pequeños saber qué sucederá les da tranquilidad.

6. Lleva un botiquín básico en la pañalera durante el vuelo

En nuestro último vuelo la princesa comenzó a sentirse mal y por suerte llevaba mi botiquín conmigo, así que pude medir su temperatura y enterarme que tenía fiebre y tratarla en ese momento con la medicina que su pediatra le ha autorizado para esos casos. ¡No quiero imaginar qué hubiera pasado en casi 3 horas de vuelo sin poder atender su fiebre!

Viajar con niños pequeños es una incertidumbre y, como todo en la maternidad, cuando parece que tenemos todas las respuestas nos cambian las preguntas.